También me callo si lo deseo,
y me retuerzo si me tocan,
no es tu risa,
(claustrofibia),
tenerme dentro y no librarme,
mi condena,
es tu derrota.
La caricia es sólo lepra,
descascaro mi piel en piezas,
de cubierta impermeable,
y se escurre entre los dedos
mis pedazos de carne,
frágil,
leve,
es la que teme,
yo sólo siento bajo ella.
Alborada

