21.7.10

donde se ahogan los sueños

*texto escrito a la edad de 13 años




Eran como cubitos de hielo, si, y flotaban. Habían de diferentes tamaños y algunos tenían colores e imágenes en su interior. Algunos flotaban en el lago de los sueños, pero otros se hundían en su infinita y oscura  profundidad, para nunca mas volver a salir a flote, como una simple esperanza. El lago era calipso, como el mar caribeño. El aire sonaba a ansiedad, esfuerzo y esperanza; las cosas más necesaria para cumplir cada uno de los sueños.

Los que estaban a flote eran los que estaban mejor alimentados, los que recibían cada vez más esfuerzo y esperanza, los que cada vez se hacían más livianos, y algún día volarían, se suspenderían, y lograrían llegar a alas manos de los que siempre los han esperado.

Pero en cambio, los que se oscurecían, se les borraban sus imágenes, y se hundían cada vez más; estaban cada vez más lejanos de sus dueños, la oscuridad los atraía para nunca más ser vista. Y sólo queda la resignación, la frustración, y la desilusión.

Quién sabe dónde mueren los sueños, quién sabe si su mundo es color de rosa. Pero luego, cuando muere su tiempo de ser cumplidos, se van, y sólo queda una vaga idea de lo que fueron.

Qué fueron...simplemente, la esperanza de amenizar la vida, de hacerla ideal. Su punto de entrega; su mayor anhelo; que si no los agarras en el mejor momento, en la mejor oportunidad, se pierden, sí, se hunden en el océano del mundo de los sueños, fantasías y anhelos.

Sólo el que es feliz no necesita de un sueño, una fantasía que lo alegre unos minutos; necesita de sus manos y del corazón, no de la envidia, que es lo que te amarga un sueño, un sueños que de esa forma, no se cumplirá.

1 comentario:

Florencia. dijo...

Una pequeña Martina de trece años.