Mostrando las entradas con la etiqueta muelas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta muelas. Mostrar todas las entradas

18.5.10

- de tu costilla

(a H.R.)
Y en tu tierra,
mancha, húmeda en lo que miras,
tibia esa piel tuya,
hondos esos ojos y en lo que habitan
se abre de pronto
el abismo
         se
             diluye
y todo,
incluso el vacío:
más ahíto que la boca declamada,
más prosaica la palabra que deviene de tu sombra.
Has de ser lo más claro y soluto,
lo más distinto del todo,
muelas, el rojo al vivo, sí,
se desprenden autómatas del fruto de tu carne,
carne nuestra,
tierra fértil
estro del cuerpo uno de la palabra derramada,
y en tu tierra,
mía la lengua yace dispersa,
carnada del tiempo,
manchada, bien al cinto de lo que eres,
abierta, raída, rajada la pena,
vacíame tú que todo lo puedes,
diluye el resto que deviene
a tu piel,
honda habitante en lo soluto.