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8.7.10

(...)



Yo quiero que mi piel se queme como bramando,

yo quiero que mis ojos se lloren como diciendo en vano,

yo quiero invocar al cielo como el suelo me implora oídos.

Así,

a rastras, a tientas mis venas,

con los pies hundidos en la pena de volverse polvo,

porque polvo serán después de pisar fuerte y leve,

como volando en cada salto,

como peleando la tierra,

como llamando al suelo, 

despertando al monstruo.




27.6.10

.



Se tropezaban, los pies
enteros se trababan.
Caían, rodaban
ultrajaban el cielo
con su rugido
siniestro,
calamitoso en su desvelo,
en su suelo los pasos entrampados,
hundidos.

31.5.10

Pacha Mother

"(...) Tengo un ojo que arde al ver, 
creemos ser el ojo y somos arma, 
fuego,
ballesta coerciva (...)" 


3.2.10

Ha nacido madre la hija, y del cáliz de su sangre el cuerpo se hizo uno.

11.12.09

miasma

del cáliz de su sangre el cuerpo se hizo nudo (toco el todo del beso, reúno el cuerpo roído y lo busco, como mío, hijo perdido del calostro: primero ante todo, salvífico del reino uno)

25.11.09

(...)

"Llevamos en la sangre la sangre de otros seres, y en la sangre de ellos ha corrido la de otros, y el ser que latiera primero, debió morar en la tierra para saberse humano. (...) Necesitamos encontrarnos nuevamente con el sustrato que nos diera la vida, que nos cobijara, que de la morada natural nos arrojara al mundo, porque de hemos nacido para caminar -como corriendo-."

23.10.09

(...)

CLARA

Dos niñas exhaustas de beber el centro y médula del cuerpo, de esa leche que mana de la pena y la angustia amarga. Corrían, porque aún beben si corren, y aún corrían entre Uds., si es que bebían del mismo cuerpo. Tal vez eran sus ojos quienes corrían, huían de mirarse bien, de centrar la mirada ante la otra, interpelándose.

19.9.09

vahído del.cielo

Ríete tú que siempre ríes

y no calles de viento

tus balidos

vahídos del cielo de repente

más pronto que siempre fugaces

vientres sin sangre

pozos a tu siemiente,

hiriente hilarante,

ríete tú que nunca sangras.