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24.9.10

cuerpo da



Ha tomado de dentro y de allí hasta donde sí colmado el fruto de su vientre reptando busco la simiente encuentro serpientes en el seno mi leche frente al pulso nuestro lloro inundo colmo las  piernas abiertas unidas laceradas sin heridas aparentes así reviente de llenarme lentamente a mi fuente la calma no a la lengua que desdobla nuestra pena.

25.4.10

La Sanguinolencia

i.
- Será hijo de la Malinche.- se dijo, y forzó el sueño para olvidar el dolor.


ii.
La lengua la mueves y gritas. Del gemido bramas un nombre que desconozco. 
Enmudezco, calmo te abrazo, dices que te duele. ¿Si? ¿te duele? Sí, me duele.

4.4.10

Ch'alla

III

La sangre, hombre, 
no siempre emana de las heridas,
la sangre se abre cuando el 
cuerpo desconoce
el silencio es más fuerte que la llave que la
calma,

- la llave es la sangre de un cuerpo otro, 
del cadáver
siniestro, del funesto adjetivo-
todo, me digo,
se llena de esa materia. 
El color de la sangre es el 
mismo de todo a lo
que se le teme.

- la boca es roja, también su lengua, y
de lo que salga o se bese con ella,
puede surgir

la muerte.

El diablo es rubio,
pagano entero su rojo
color del cielo cuando
quiere apagar de la sangre y como 
a todo
se le teme al rojo y a lo que sale de 
la lengua
su color es sangre de otra
EVA

- El comunismo es rojo
como el fuego el sexo, la manzana primera
roja como el pecho rojo
y el corazón de Dios
que late a lo lejos
y rojo como el diablo
y rubio como el oro, y brilla 
intenso
minado en muerte,
veta, decimos, socavada.

Diablada roja, muerte en potencia.

3.2.10

Ha nacido madre la hija, y del cáliz de su sangre el cuerpo se hizo uno.

28.12.09

ALBA: Ya le he lamido los pies para saber como se sabe la muerte... como manzana sabe la carne humana, padre, así de viva, entonces, dos segundos faltan para cualquier muerte.

22.12.09

(final)

LUCÍA (Elena de antaño): (Llorando desconsoladamente) Está bien, como sea su voluntad.

SACERDOTE: Lavará con lágrimas.

LUCÍA: Si pudiera lo haría con sangre.

SACERDOTE: Ud. no tiene sangre, Elena, porque la sangre fluye sólo en los vivos.

En este minuto, en este lugar, ha perdido su vida.

25.11.09

(...)

"Llevamos en la sangre la sangre de otros seres, y en la sangre de ellos ha corrido la de otros, y el ser que latiera primero, debió morar en la tierra para saberse humano. (...) Necesitamos encontrarnos nuevamente con el sustrato que nos diera la vida, que nos cobijara, que de la morada natural nos arrojara al mundo, porque de hemos nacido para caminar -como corriendo-."