La sangre, hombre,
no siempre emana de las heridas,
la sangre se abre cuando el
cuerpo desconoce
el silencio es más fuerte que la llave que la
calma,
- la llave es la sangre de un cuerpo otro,
del cadáver
siniestro, del funesto adjetivo-
todo, me digo,
se llena de esa materia.
El color de la sangre es el
mismo de todo a lo
que se le teme.
- la boca es roja, también su lengua, y
de lo que salga o se bese con ella,
puede surgir
la muerte.
El diablo es rubio,
pagano entero su rojo
color del cielo cuando
quiere apagar de la sangre y como
a todo
se le teme al rojo y a lo que sale de
la lengua
su color es sangre de otra
EVA
- El comunismo es rojo
como el fuego el sexo, la manzana primera
roja como el pecho rojo
y el corazón de Dios
que late a lo lejos
y rojo como el diablo
y rubio como el oro, y brilla
intenso
minado en muerte,
veta, decimos, socavada.
Diablada roja, muerte en potencia.