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1.12.08

ma trazo

Me he mordido la mano por lamernos también,

como conejos corrernos las colas de esponja

y las babas surcadas

para querernos nada,

hombre, como conejos sobre un hilo de tierra

ínfima

porción de ambos.

Caminamos así,

saltando entre murmullos y predicando las curas

a las babas, a

las ancas de rana.

Hemos sido conejos atravesando todo prado

y todo vegetado

hemos sido nosotros los que han lamentado

a los lamidos

berros y los lamidos pastos,

la tierra misma enterrada entre manos,

huellas de fino calibre

naturalmente trazado.

21.6.08

MORÁBAME (morámela)

Para empezarla (la cama)

Rotas las manos, cojas/ rojas/ bocas,

salivas, tuyas en mi vientre mío.

Moraste, y para morarlo- mordedlo.

No te disuelvas en ese polvo- opio,

en ese suelo- negro,

en esa purpúrea lengua lejana.

Rostro- nuestro- calostro,

trotamos mundos y vimos moros,

moraste en mi vientre,

moré el tuyo como muerte,

morí santa(mierda)mente,

infinitamente poblada y aguas,

ríos, ríe, reímos con ella (el agua),

“sur”, pensamos, y de sulfuro la boca

antes de besar,

roja, hoja, coja la boca,

baba y saliva en esa ruta alborada,

que ni verde ni despejada,

“era casa”, me dije,

pequeña muerte entre mundos y vistos ojos

(vistosos).