Hubo soles que se dejaron rodear
una y otra vez por planetas, y en esos planetas hubo seres que crecieron como
plantas, y sacaron a la luz sus brotes y movieron las raíces hasta hacerse
pies, y caminaron, y luego corrieron para detenerse en seco ante las rocas, y
los ríos. Allí bebieron también, y utilizaron las manos como cuencos.16.8.10
La Raza
Hubo soles que se dejaron rodear
una y otra vez por planetas, y en esos planetas hubo seres que crecieron como
plantas, y sacaron a la luz sus brotes y movieron las raíces hasta hacerse
pies, y caminaron, y luego corrieron para detenerse en seco ante las rocas, y
los ríos. Allí bebieron también, y utilizaron las manos como cuencos.15.4.10
6
11.4.10
sobre los fines sediciosos
5.3.10
1. UNDER TITICACA'S SKY
6.2.10
S-H-E
Yo me consumo el cuerpo, lo consumo como el bien inmueble que es,
lo consumo yo para evitar que otro lo consuma,
para desgastar yo mis propias partes y mis fisuras,
para que entre cada coyuntura física, sea mi mano quien solucione el problema.
Me consumo el cuerpo para no consumir otra cosa,
por ejemplo, un café expreso mientras espero a alguien,
o una manicure francesa para pulir mis uñas.
Digo: prefiero consumirme yo misma antes que otro lo haga por mí,
digo: si yo no me toco el cuerpo, si no soy yo la que despego células muertas de mi piel,
si no soy yo la que masajeo mi rostro frotando las manos contra mis párpados,
si no soy yo, alguien usufructuará en base al encuentro.
El otro, el que quiere tocarme, siempre querrá más que desgastar,
el consumo es inmediato, no hay inversión.
El consumo se pierde en la inmediatez de su inacción,
el consumo no produce nada,
el consumo no consume otra cosa que al producto mismo,
el producto está fragmentado en su producción,
no hay mano responsable de lo producido,
no es extensión de la mano artesana que se identifique en ella, no,
el producto a consumir es fragmentario, digo: allí estamos nosotros,
hijos de la estratificación de los sistemas de producción,
digo: allí mi cuerpo es una unidad perdida donde nadie se identifica más que con las partes.
Si otro me toca, me digo que ese otro no tocará nada,
si otro me consume me digo que no sé qué parte de mí está tocando,
prefiero, entonces, consumir mi propio cuerpo para que se haga leve el dolor de no tenerlo,
porque si soy yo la que retira las células muertas de mi piel,
en la yema he retirado parte de mí, y soy yo quien la conserva.
20.1.10
monólogo I
23.10.09
(...)
CLARA
Dos niñas exhaustas de beber el centro y médula del cuerpo, de esa leche que mana de la pena y la angustia amarga. Corrían, porque aún beben si corren, y aún corrían entre Uds., si es que bebían del mismo cuerpo. Tal vez eran sus ojos quienes corrían, huían de mirarse bien, de centrar la mirada ante la otra, interpelándose.
27.9.09
ESCENA IV
